miércoles, 28 de marzo de 2018

Unidad 2 del 2018


EL APORTE DE LAS TECNOLOGÍAS A LAS COMUNICACIÓN HUMANA
(Material preparado por la profesora expresamente para esta materia).

LA ESCRITURA
Desde la antigüedad, el hombre quiso comunicarse y dejar constancia de su pensamiento para las generaciones posteriores. La escritura es una de las supremas creaciones del hombre. Lo maravilloso es que, aunque con signos diferentes, apareció en distintos pueblos y épocas. Pero siempre tuvo la misión trascendente de salvar el pensamiento humano y transmitirlo a las generaciones futuras.
La invención de la escritura nació de la necesidad práctica de registrar inventarios. Los primeros rastros de sumerio escrito datan del año 3100 a. de N.E. y son marcas en pequeñas tabletas de arcilla que se sujetaban como etiquetas a los objetos que nombraban. Los sumerios ricos que poseían grandes depósitos de grano y rebaños de ganado usaban tabletas grandes, inscritas con pictografías en columnas para sus cuentas.

Las primeras palabras escritas fueron dibujos simplificados que se conocen como pictografías. Estos signos se trazaban sobre arcilla húmeda con una caña de punta afilada. Sin embargo, este estilo puntiagudo no perduró porque dejaba bordes irregulares en la arcilla. En su lugar, se usó el estilo con punta triangular, que se oprimía sobre la arcilla, dejando una serie de impresiones con forma de cuña, de ahí que a la escritura de Mesopotamia se le llame escritura cuneiforme ("en forma de cuña"). Asimismo, además de la arcilla, comenzaron a usarse otros materiales para escribir sobre ellos, como la piedra, vasijas de barro y en paneles revestidos de cera.

Sobre los años 100.000 a 40.000 a.C. el hombre desarrolló el lenguaje, sobre 30.000 años a.C. empezó a pintar las primeras pictografías en las cuevas del occidente de Europa. Sobre los 3.000 años a.C. aparecen las primeras escrituras en Sumeria (Mesopotamia asiática).
Luego, los egipcios tomaron la idea de la escritura de los sumerios, ya que hubo contacto entre las dos culturas; pero los símbolos utilizados por ambos fueron completamente distintos. Además, los sumerios escribían en tabletas de arcilla o barro, mientras que los egipcios graban sus dibujos y signos en los monumentos o los dibujaban en vasijas o en rollos de papiro, una especie de papel hecho con fibras de una planta que crece en orillas del Nilo.
Alrededor del año 2500 la escritura se inventó entre los elamitas (hoy, los árabes), que ocupaban las tierras que hoy forman Irán; y casi simultáneamente surge en el valle del río Indo, al Norte de la India, en lo que es hoy Pakistán.
Mientras tanto en el valle del río Amarillo, el pueblo chino también inventaba la escritura. Los incas fueron los únicos en el mundo en desarrollar una espléndida civilización sin llegar a conocer la escritura. Los registros y censo de población que les permitían controlar su extenso imperio se mantenían por medio de un sistema de cuerdas anudadas llamadas quipos que hacía las veces de escritura y de cálculos.
En el año 1000 a.C., sobre todo a partir del año 800 a.C., vino la cultura griega. Fue muy importante esta civilización para la escritura, porque introdujo la escritura alfabética, que es la que se utiliza actualmente, con algunas variaciones. Su escritura constaba de un alfabeto de 24 letras, procedente de los fenicios.
Hicieron muchas obras por escrito. Hubo bastantes variaciones de tipos de escritura, aunque todas ellas estaban relacionadas entre sí. Por ejemplo, en el siglo IV a.C., cuando Alejandro Magno comenzó a conquistar territorios de Oriente próximo, se produjo un cambio en la escritura. Esta se pasó a llamar Koiné (la norma). Entre las obras más destacadas que escribieron los griegos, se encuentra la Íliada, de Homero; Esopo hizo muchas fábulas, por ejemplo, "El águila y la zorra" o "La oca de los huevos de oro". "Los cíclopes" y "Medea" de Eurípides; Platón, que hizo muchos diálogos, como "Cármides" o "Lisis"; y otros muchos nombres como Sófocles, Arquímedes, Pausanias.
También es importante la invención del pergamino en occidente. El pergamino se ha venido utilizando desde 1500 a.C. Su nombre proviene de Pérgamo, una ciudad griega. En esta ciudad es donde se producía un material de gran calidad para hacer pergaminos. Se utilizó de manera constante por muchos años. Pero no fue, hasta el año 200 a.C., que el pergamino comenzó a sustituir al papiro egipcio. El pergamino está fabricado con piel de oveja generalmente, para conseguir una superficie suave. En conclusión, podríamos decir que los griegos fueron la primera gran civilización que se dedicaron a fondo, al arte de la escritura, y es por ello que realizaron grandes obras literarias.
Unos años, más tarde el año 105 d.C., los chinos hacen una gran invención para el mundo de la escritura. Inventan el papel. Este material tan preciado en aquellos tiempos, ahora no mucho, se fabricaba con la pulpa de las fibras, sobre todo con las de los árboles de morera. Durante, unos 500 ó 600 años, los chinos guardaron el gran secreto de la fabricación del papel, y no se lo dijeron a ninguna otra civilización, durante todo este tiempo transcurrido. El siglo VII d.C., fue cuando el papel se introdujo en el país vecino, Japón. Para los siguientes cien años, se introdujo en toda la Asia Central (Mongolia, Pakistán, India).
El papel, se fue difundiendo, más o menos, a una cierta velocidad. No llegó al otro continente, América, hasta mucho más tarde. El papel, cruzó la frontera del continente asiático, a través, de Egipto. Allí llegó, el año 800, aproximadamente, pero no se empezó a fabricar hasta un poco más tarde. A Europa, llegó a través de los árabes, por España. Se construyó la primera fábrica de papel, el año 1150. A medida que iban pasando los años, y los siglos, el papel se fue difundiendo por toda Europa.

Lectura N°5
EDUCACIÓN, COMUNICACIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Imagínese que es Jean-Paul Didion, un muchacho campesino que crece en una comunidad agrícola francesa de hace dos siglos. Jean-Paul tiene catorce años en 1750, lleva zuecos de madera y no sabe leer ni escribir, pero esto no es nada raro, ya que sólo unos pocos adultos de su aldea pueden descifrar más de dos o tres palabras de un texto escrito. Existen algunas escuelas en distritos próximos, regidas por monjes y monjas, pero están totalmente alejadas de la experiencia de Jean-Paul, que nunca ha conocido a nadie que asistiera a la escuela, excepto al sacerdote local. Durante los últimos ocho o nueve años, Jean-Paul ha pasado la mayor parte de sus días ayudando en las tareas domésticas y trabajando los campos. Cuanto más mayor se hace, más se espera que comparta el duro trabajo físico que precisa el cultivo intensivo de la parcela de su padre.
Es probable que Jean-Paul nunca abandone el área en la que nació y puede que pase casi toda su vida dentro de su aldea y en los campos circundantes, viajando sólo de forma ocasional al resto de los pueblos y pequeñas ciudades cercanas. Puede que tenga que esperar hasta tener casi sesenta años para heredar la finca de su padre, y entonces tendrá que compartirla con sus hermanos menores. Jean- Paul es consciente de que es "francés", de que su país está gobernado por un monarca determinado y de que existe un mundo más allá de Francia. Sin embargo, sólo tiene una vaga conciencia de la especificidad política de su país. No existen "noticias" ni medios regulares mediante los cuales la información sobre los acontecimientos que tienen lugar en otros lugares pueda llegar hasta él. Lo que sabe del mundo exterior procede de las historias y cuentos que ha escuchado a los adultos incluidos unos pocos viajeros de paso. Al igual que otros miembros de comunidad, sólo se entera de los sucesos de mayor importancia - como muerte del rey- días, semanas o, en ocasiones, meses después de que se produzcan.
Aunque desde un punto de vista moderno Jean-Paul carece de educación, no es en absoluto ignorante. Tiene una comprensión desarrollada de lo que representan la familia y los niños, ya que debió ocuparse de los que eran menores que él desde que era muy pequeño. Ya sabe mucho sobre la tierra, los métodos de producción de cosechas y la forma de conservar y almacenar los alimentos. Su dominio de las costumbres y tradiciones locales es profundo y, aparte del trabajo agrícola, puede realizar muchas otras tareas, como tejer o hacer, canastas.
Jean-Paul es una invención, pero la descripción anterior representa la experiencia típica de un muchacho que creciera a comienzos de la Europa moderna. Comparémosla con nuestra situación actual. En los países industrializados, casi todo el mundo sabe leer y escribir. Somos muy conscientes de que formamos parte de una sociedad determinada y tenemos, como mínimo, algún conocimiento sobre su situación geográfica en el mundo y sobre su historia. Después de la primera infancia, todas las edades de nuestra vida están influidas por informaciones que recibimos a través de los libros, los periódicos, las revistas y la televisión. Todos hemos pasado por un proceso de escolarización formal. La palabra impresa y la comunicación electrónica, combinadas con la enseñanza formal que proporcionan las escuelas y facultades, se han convertido en parte fundamental de nuestra forma de vida.
Anthony Giddens, Sociología (fragmento).


Trabajo práctico N°3:
Ver la película “El nombre de la rosa” de Jean Jacques Arnaud, basada en la novela de Umberto Eco. Luego, responder:
1.    ¿Cuál es el contexto social, cultural e histórico que muestra el filme?
2.    ¿Cuál es la problemática que plantea el argumento?
3.    Describí cómo se trabajaban los libros.
4.    ¿Cuál es el valor y el significado que tenían los libros y sus contenidos?
LA IMPRENTA
Los chinos y los coreanos comenzaron a utilizar un sistema de impresión con tipos móviles fabricados en madera muchos siglos antes de que la imprenta se difunda por Europa. El año 1450 Johann Gutenberg, inventa la imprenta de tipo móvil, o sea, que se puede mover. La primera tirada fue de 170 Biblias.
Antes de que surgiera la imprenta en Occidente, los pocos libros que existían eran manuscritos, copias escritas a mano a partir de libros existentes, que podían ser leídos por una pequeña elite alfabetizada. Cada libro tenía el sello distintivo de quien lo escribía y tanto la encuadernación como la tapa y las páginas representaban verdaderas obras de arte.
En el siglo VIII el papel reemplazó al pergamino en el mundo islámico y en Europa se difundió cuando los moros ocuparon la península ibérica, permitiendo la expansión de la imprenta.
A parte de causar un gran furor social y de aligerar el proceso de impresión de libros, también tuvo una consecuencia económica importante. La aparición de la imprenta, abarató enormemente la impresión de libros, o de cualquier otra cosa. Supuso también un gran estímulo para la fabricación del papel.
Los siglos siguientes fueron pasando, pero se notó que faltaba papel. Se intentaron introducir cosas para que pudieran sustituir el papel, pero no hubo manera.
Por otra parte, durante el siglo XIX, se inventaron numerosas máquinas relacionadas con la escritura y con el papel. Por ejemplo, la máquina que hacía el proceso de trituración de la madera para obtener el papel.
Cambios producidos por la imprenta:
·         Expansión de la cultura.
·         Difusión de las ideas y de los conocimientos
·         Interés por aprender a leer y escribir
·         Edición en todos los idiomas: mayor alcance y comprensión
·         Pérdida de poder de la elite que tenía acceso a los libros
·         Surge un nuevo sector social que accede a la información de los libros: la burguesía
·         Reproducción de los textos sin alteraciones ni errores
·         Da origen al primer medio masivo de comunicación en el siglo XIX: el periódico

Lectura N° 6
INFORMÁTICA Y LIBROS

En los años sesenta Marshall McLuhan escribió "La Galaxia Gutenberg" donde anunciaba que el modo de pensar lineal, que había nacido con la creación de la imprenta, estaba a punto de ser sustituido por un modo más global de percibir y de pensar, a través de las imágenes de la televisión o de otros dispositivos electrónicos. Si no McLuhan, ciertamente muchos de sus lectores señalaron con el dedo primero hacia la Discoteca de Manhattan, luego hacia el libro impreso y dijeron: "ésta acabará contigo".
Los media han necesitado un cierto tiempo para hacer que se verificase la idea de que el desarrollo de nuestra civilización se estaba orientando hacia las imágenes lo que comportaba un declive de la literatura. Hoy esta idea aparece en todas las revistas. Lo más curioso es que los media empezaron a celebrar la decadencia de la literatura y el poder arrollador de las imágenes en el preciso momento en que en la escena mundial aparecía el ordenador.
Ciertamente el ordenador es un instrumento con el que se pueden producir y modificar imágenes; es cierto también que las órdenes se dan por medio de íconos, pero es cierto también que el ordenador se ha convertido antes que nada en un instrumento alfabético. Sobre la pantalla se deslizan palabras, líneas, y para manejar un ordenador se necesita saber leer y escribir (…). En un cierto sentido se puede decir que el ordenador marca el retorno a la Galaxia Gutenberg. Las personas que pasan noches enteras en interminables conversaciones están procesando palabras. Si la pantalla de la TV puede ser considerada una especie de ventana a través de la que uno puede observar el mundo entero en forma de imágenes, la pantalla del ordenador es un libro ideal en el que se pueden leer cosas del mundo en forma de palabras y páginas. El ordenador clásico proporcionaba una especie de comunicación escrita lineal. La pantalla mostraba líneas escritas. Era un libro de lectura fácil. Pero ahora existen los hipertextos. (…).
Existen dos tipos de libros: los que se leen y los que se consultan. Los libros para leer (novelas, tratados filosóficos, análisis sociológicos, etc.) se leen normalmente de un modo que llamo el método de la historia policiaca. Se comienza por la primera página donde el autor comunica que se ha cometido un crimen, se sigue el recorrido de la investigación hasta el final, y entonces descubrimos que el asesino es el mayordomo. El final del libro es el final de la experiencia de lectura. Téngase en cuenta que lo mismo ocurre si se lee, por ejemplo el discurso del método de Descartes. El autor quiere que se abra el libro por la primera página para seguir una serie de cuestiones formuladas por él, para ver cómo llega a algunas conclusiones finales. Un estudioso, que ya conozca este libro, puede ciertamente leerlo saltando de una página a otra, tratando de aislar una posible relación entre una afirmación del primer capítulo y una del último... Un estudioso puede dedicarse a aislar cada aparición de la palabra Jerusalén en la obra inacabada de Tomás de Aquino, saltando miles de páginas para focalizar su atención sólo en los pasajes en los que habla de Jerusalén. Pero tal forma de lectura sería considerada extraña para un profano.
Existen también libros de consulta, como manuales y enciclopedias. A veces es necesario leer un manual de principio al fin, pero cuando se conoce el asunto suficientemente, podemos consultarlo seleccionado algunos capítulos o pasajes. Cuando estudiaba bachillerato debía leer íntegramente, en modo secuencial, mi libro de matemáticas; hoy si tengo necesidad de una definición precisa de logaritmo, simplemente lo consulto. Lo conservo en la estantería de mi biblioteca no para leerlo todo los días, sino sólo para cogerlo, quizás cada diez años, y consultar algún asunto. Las enciclopedias han sido concebidas para ser consultadas y no leídas de la primera a la última página. (…).
Los hipertextos con seguridad dejarán obsoletas las enciclopedias y los manuales. En pocos CD-Rom, probablemente en uno solo, será posible memorizar más información que en toda la Enciclopedia Británica. Con la ventaja de que se pueden buscar relaciones cruzadas e informaciones de manera no lineal. El conjunto formado por el disco compacto y el ordenador ocupa un quinto del espacio de una enciclopedia que, además, no puede ser transportada ni actualizada fácilmente. Los metros y metros de estantería ocupados actualmente en mi casa, como en cualquier biblioteca pública, por enciclopedias podrán ser liberados y no hay motivo para dolerse por ello.
¿Pero puede ser sustituido un libro por un disco hipertextual? La cuestión comprende, en efecto, dos tipos de problemas diferentes y puede reescribirse en dos preguntas distintas. En primer lugar, una de naturaleza práctica: ¿Puede un soporte electrónico sustituir un libro de leer? En segundo lugar una pregunta de naturaleza teórica y estética: ¿Puede un CD-Rom hipertextual y multimedial transformar la naturaleza misma de un libro para leer, como una novela, o colección de poesías?
Permítase que responda a la primera pregunta. Los libros continúan siendo indispensables, no sólo para la literatura, sino en todas las circunstancias en las que se necesita leer con calma, no sólo para obtener informaciones, sino para razonar sobre lo que se lee. La pantalla del ordenador no es lo mismo que un libro. Pensemos cómo se aprende a usar un nuevo programa de ordenador. Normalmente el programa es capaz de mostrar en la pantalla las instrucciones que nos resultan necesarias. Pero, en general, el usuario que quiera aprender el programa o imprime las instrucciones y las lee como si hubiesen sido escritas en un libro, o se compra un manual. Permítaseme decir que, en la actualidad, las ayudas de los ordenadores están claramente escritas por idiotas irresponsables que hablan solo para sí mismos, mientras que los manuales están escritos por personas capaces. (…).
El segundo problema es relativo a un texto que está físicamente terminado y limitado, pero que puede ser interpretado de una manera infinita, o al menos de muchas maneras distintas. En efecto, este ha sido siempre el objetivo de todos los poetas y narradores. No obstante, un texto que admita muchas interpretaciones, no es un texto que acepte todas las interpretaciones.
Traducción de Francisco Martín y Charo Rivarés[1]


EL TELÉGRAFO
El siglo XIX fue testigo de importantes descubrimientos que permitieron una verdadera revolución tecnológica y una gran influencia en lo que posteriormente llamaríamos medios de comunicación.
En 1837, Charles Wheatstone puso en funcionamiento el telégrafo eléctrico en Inglaterra y Samuel Morse en los EEUU. Si bien no fue un medio masivo de comunicación, brindó un aporte fundamental para la creación de los medios electrónicos que caracterizaron al siglo XX. En 1876, Graham Bell logró hacer la primera transmisión de la voz a través de cables eléctricos, creando el primer teléfono.
El telégrafo generó una innovación social ya que permitió que las ciudades estén conectadas entre sí y con respecto a la transmisión de datos permitió que las noticias de distintos lugares se pudieran conocer a través de los periódicos.
Los científicos de la época siguieron trabajando para crear una tecnología más sofisticada que les permitiera generar, almacenar, medir, transmitir y modificar la energía eléctrica. Así surgió el telégrafo sin hilos que consistió en la transmisión de ondas electromagnéticas que viajaban a la velocidad de la luz.
Gugliermo Marconi patentó el telégrafo sin hilos en 1896 con fines netamente comerciales, orientados a las firmas navieras que habían encontrado un modo de mantener la comunicación con sus barcos en altamar. Marconi nunca imaginó el alcance que su invento tendría para la creación de la radiodifusión.
El telégrafo, entonces, acortó las distancias en el camino de la información lo que le dio rapidez a las noticias en los periódicos y produjo un mayor alcance de las comunicaciones.



LA FOTOGRAFÍA
El siglo XIX también albergó el descubrimiento de la fotografía. Su creación se debió al avance en el campo de la óptica y de la química. Hacía tiempo que los científicos buscaban la manera de fijar la imagen sin tener que utilizar la pintura o el grabado.
En 1822, el francés Nicéforo Niepce comenzó a hacer experimentos fotográficos utilizando una cámara con lentes y una placa cubierta por un betún especial. Luego de horas de exposición logró obtener la primera fotografía.
En 1839, Jacques Daguerre mejoró la técnica y creó el daguerrotipo, fijando la imagen en placas de metal recubiertas con cloruro de plata sensibles a la luz.
La fotografía, entonces, se convirtió en un símbolo de status social. Luego, comenzó a integrar una manera de ilustrar las noticias que comentaban los periódicos.

LA RADIO
El siguiente paso era la transmisión de la voz. En los años posteriores, los científicos trabajaron intensamente para perfeccionar la tecnología inalámbrica. Uno de los inventos que sentaría la base para la industria electrónica posterior fue la creación del audion (una válvula inventada por Lee de Forest que permitía amplificar y aumentar las señales de radio tanto en la transmisión como en la recepción). Esto marcó la aparición de la radiotelefonía.
El 27 de agosto de 1920 se realizó la primera transmisión radial en Buenos Aires, desde el Teatro Coliseo, cuando se emitió en directo la ópera Persifal de Wagner por LOR Radio Argentina. En las décadas posteriores, la adquisición de los receptores se fue haciendo más accesible y la radio se fue expandiendo como medio de comunicación masivo.
Como consecuencia de este invento la radio se convirtió en un medio masivo, realmente masivo, con un público heterogéneo y disperso.  Además, permitió la expansión de la publicidad como financiamiento de las radios.
Por último, provoco en el gran público que las personas cambiaran sus hábitos: la noticia se volvió inmediata y no había que esperar el texto de las noticias escritas.

EL CINE
El nacimiento del cine se ubica en París en el año 1895, cuando los hermanos LUMIÉRE crearon el cinematographe, un aparato que permitía proyectar imágenes en secuencia a una velocidad de 16 tomas por segundo produciendo el movimiento de los personajes.
Hacia 1900 el cine era un medio de entretenimiento para las clases más bajas e inmigrantes. Los contenidos de las películas tenían una duración muy breve, los temas eran simples, basados en hechos cotidianos y superficiales. Las salas cinematográficas eran salones en desuso que los propietarios amueblaban con una pequeña inversión, ofreciendo la exhibición de películas a un precio muy bajo.
Los primeros intérpretes de las películas mudas, en general, no eran actores profesionales de teatro sino gente común que sólo se les exigía que supieran gesticular bien.
El cine pronto experimentó un cambio. Comenzó a expandirse fuera de los centros urbanos y surgió como una forma de entretenimiento familiar.
Las películas se hicieron más largas, los argumentos más interesantes, las actuaciones requerían de un manejo más profesional. Las salas se convirtieron en importantes salones para que toda la familia pudiera asistir.
El sonido llegó al cine en 1927. Ese año se proyectaron dos filmes: “El cantor de jazz” en los Estados Unidos y “Tango” en Argentina, con la actuación de Luis Sandrini y Tita Merello en los roles protagónicos.
El cine como medio masivo de comunicación cumplió la finalidad de entretener y propuso un cambio social. No solo los ricos podían hacerlo. Se volvió en la fuente de proyección de temas de la realidad cotidiana, a veces, muy crítica. También se convirtió en una herramienta más para persuadir y convencer de ideas, por lo cual fue muy usado en la Segunda Guerra Mundial como elemento de propaganda.

LA TELEVISIÓN
La tecnología de la televisión que convierte las señales ópticas en señales electrónicas y ondas electromagnéticas que permiten la transmisión a distancia, fue desarrollada durante las décadas de 1920 y 1930 pero un hecho histórico influyó para que su expansión sea demorada: la Segunda Guerra Mundia.
Las empresas relacionadas con la electricidad veían en el desarrollo de la televisión un buen negocio que reunía a las tecnologías de la radio y el cine. Las primeras transmisiones se emitieron en la década del 30 pero fue después de la guerra, en los años 50 que la televisión se consolida en los EEUU y Europa. En América Latina, la televisión llegó a México y Brasil en 1950; en 1951 a la Argentina y en 1952 a Venezuela.
La televisión color surge en 1953 en EEUU. En la década de 1960 la expansión televisiva fue total. A nuestro país, la televisión color llegó apenas previo al Mundial de fútbol en 1978, con ATC, el canal oficial (hoy, la TV Pública).
Entre los cambios provocados por la televisión podemos mencionar:
·         Se convirtió en un medio masivo de comunicación.
·         Surge como una estructura comercial.
·         Se convirtió en símbolo de status social.
·         Cumplió una función de entretenimiento.
·         Permitió que la publicidad fuera una gran herramienta comercial.

Trabajo práctico N°4
Reflexionemos:
1.    ¿Cómo influye la televisión en la vida del hombre?
En el orden social:
En el orden familiar:
En el orden cultural:
2.    ¿Qué papel juega la tv en la transmisión de valores y la formación educativa?


lunes, 5 de marzo de 2018

Unidad 1 de 2018

¿Qué es tecnología?
Las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) agrupan los elementos y las técnicas usadas en el tratamiento y la transmisión de las informaciones, principalmente de informáticainternet y telecomunicaciones. Por extensión, designan el sector de actividad económica.
"Las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de todos los habitantes del planeta. Se disponen de herramientas para llegar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de instrumentos que harán avanzar la causa de la libertad y la democracia, y de los medios necesarios para propagar los conocimientos y facilitar la comprensión mutua" (Kofi Annan, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, discurso inaugural de la primera fase de la WSIS, Ginebra 2003).
El uso de las tecnologías de información y comunicación entre los habitantes de una población, ayuda a disminuir en un momento determinado la brecha digital existente en dicha localidad, ya que aumentaría el conglomerado de usuarios que utilizan las TIC como medio tecnológico para el desarrollo de sus actividades y por eso se reduce el conjunto de personas que no las utilizan.
Definición
Se denominan tecnologías de la información y la comunicación al conjunto de tecnologías que permiten la adquisición, producción, almacenamiento, tratamiento, comunicación, registro y presentación de informaciones, en forma de voz, imágenes y datos contenidos en señales de naturaleza acústica, óptica o electromagnética. Las TIC incluyen la electrónica como tecnología base que soporta el desarrollo de las telecomunicaciones, la informática y el audiovisual.
Entonces, las necesidades de la humanidad fueron variando con el tiempo. En los orígenes, tecnología era la técnica del fuego para protegerse del frío, después la tecnología espacial, hoy internet.

¿Ahora, qué es comunicación?
La comunicación es un circuito que se manifiesta como un intercambio (feed back) entre un sujeto hablante (emisor) quien produce un enunciado con un destino definido y otro sujeto hablante (receptor) quien tiene la capacidad de escuchar y responder. Para que un proceso de comunicación se lleve a cabo es indispensable la existencia de un código común. En función de ese código, el mensaje adquiere significado.

También intervienen:
Factores no lingüísticos
·         Comportamiento kinésico: gestos, miradas, movimientos corporales, postura, ruidos corporales.
·         Comportamiento  proxémico: distancia personal (territorio)
·         Comportamiento a través de la vestimenta







Dentro del proceso de la comunicación debemos tener en cuenta un factor sumamente importante: la comunicación no verbal.
El lenguaje del cuerpo, también llamado kinesia o lenguaje no verbal, se demuestra en nuestras dinámicas de las relaciones interpersonales.  El cuerpo refleja cualquier mensaje emocional al mundo exterior.
Hay dos elementos en el lenguaje del cuerpo y que deben ser tenidos en cuenta: el envío y la recepción del mensaje. El más rápido y evidente tipo de lenguaje no verbal es el contacto (por lo general) pero debe producirse en el contexto y el momento justo.
Una pupila dilatada demuestra que estamos mintiendo o que estamos viendo algo agradable. Tocar un objeto inanimado puede ser digno de búsqueda de comprensión. Al dudar de algo levantamos una ceja. Al estar perplejos nos rascamos la nariz o la cabeza. Cruzamos los brazos para aislarnos o protegernos. Golpeamos la frente por un olvido. Son movimientos deliberados o inconscientes que demuestran lo que sentimos y que atraviesan a varias culturas.
¿Podemos heredar el lenguaje? No se puede especificar cuánto es heredado y cuánto es aprendido. Darwin creía que los gestos son heredados: el cerebro de todos los seres humanos manda una sonrisa cuando se está feliz, o manda fruncir el ceño cuando se está enojado. Estas normas indican qué es lo que hay que hacer en determinadas condiciones sociales. Nacemos con los elementos de la comunicación no verbal. También es un lenguaje instintivo, en parte, enseñado en otra.
Concepto de territorio: es genético e imposible de desarraigar. Puede ser reforzado por la cultura en algunos hombres y rebajado en otros. Cada uno de nosotros tenemos zonas de territorio, una zona exclusiva que tratamos de conservar. La defensa de zonas es un principio básico, es parte de nuestra manera de relacionarnos. Es algo innato.
TEORÍA SOBRE LAS ZONAS DE LOS TERRITORIOS Y CÓMO LAS USAMOS: todo hombre tiene necesidad de territorio. Hay cuatro zonas diferentes en que los seres humanos actúan:
Ø  Distancia íntima: de 15 a 45 cm. La fase cercana es cuando se mantiene una relación sexual o una madre amamantando a su bebé. La fase lejana es tomarse de la mano. La mirada también forma parte del territorio. Indica extrema confianza.
Ø  Distancia personal: la fase cercana es de 45 a 75 cm. Permite cierta intimidad. La fase lejana es de 75 a 120 cm. y es considerada el límite de la dominación física. Es la distancia cercana para hablar.
Ø  Distancia social: la fase cercana es de 120 a 210 cm. Es la distancia en la que se llevan a cabo las transacciones impersonales de trabajo. Puede ser una distancia manipuladora (para dar órdenes). La fase lejana es de 210 a 360 cm. Sostener la mirada es importante porque el único contacto no verbal es el visual.
Ø  Distancia pública: la fase cercana es de 360 a 750 cm. Corresponde a reuniones poco formales. La fase lejana es de 750 cm. o más, reservada por ejemplo, para los discursos políticos (a esa distancia es más fácil mentir con el cuerpo).
CÓMO MANEJAN LAS DISTINTAS CULTURAS EL TEMA DEL TERRITORIO PERSONAL: los japoneses suelen juntarse mucho para dar calor humano. Los árabes tienen mucho espacio en sus casas pero se juntan mucho. La mirada árabe entre hombres es intensa, que para los norteamericanos suele ser un insulto. El norteamericano siempre tiene su cáscara de 60 cm. Un alemán extiende su cáscara a toda una habitación (que puede entenderse como una máscara para no exponerse). El inglés se retira en sí mismo, como el árabe. Los franceses tienen más interés en las personas. Usan más el lenguaje no verbal, como el italiano.



Ejemplo de comunicación no verbal:
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, SUS MENSAJES Y LA VIDA COTIDIANA
Los medios de comunicación se encuentran totalmente integrados a la vida cotidiana y nos ofrecen gran variedad de recursos técnicos que pueden ser incorporados a nuestra formación.
La información es el componente central de esos medios de comunicación y circula a través de una gama de soportes tecnológicos que inciden directamente en la construcción de la realidad social.
La noticia se puede obtener a través de diferentes formas:
ü  Gráfica
ü  Radial
ü  Televisiva
ü  Internet
LOS MEDIOS Y LA IMAGEN
Los medios de comunicación también se manifiestan a través de la IMAGEN. Pierre Bordieu afirma que “las obras del fotógrafo parecen no ser jamás bastante explícitas como para imponer por sí mismas el sentido que ha querido darles. Realizar una fotografía que imponga, sin equívocos y por sí sola el sentido que le a hado el fotógrafo, resulta extremadamente difícil”.
Los verdaderos intereses de los productores de imágenes se ocultan tras estructuras muy refinadas, difíciles de describir a simple vista. Cada imagen publicitaria utiliza a sus propios creadores, de acuerdo a la estrategia que quieran lograr.
Para leer imágenes debemos tener presente dos aspectos:
a)- nivel objetivo: enumeración y descripción de los objetos y/ o personas dentro de un contexto. DENOTATIVO.
b)- nivel subjetivo: mensajes ocultos que subyacen en una imagen. CONNOTATIVO.

Lectura 1:
LA COCINA DEL SENTIDO


Un vestido, un automóvil, un plato cocinado, un gesto, una película cinematográfica, una música, una imagen publicitaria, un mobiliario, un titular de diario, de ahí objetos en apariencia totalmente heteróclitos.
¿Qué pueden tener en común? Por lo menos esto: todo son signos. Cuando voy por la calle- o por la vida- y encuentro estos objetos, les aplico a todos, sin darme cuenta, una misma actividad, que es la de cierta lectura: el hombre moderno, el hombre de las ciudades, pasa su tiempo leyendo. Lee, ante todo y sobre todo, imágenes, gestos, comportamientos: este automóvil me comunica el status social de su propietario, esta indumentaria me dice con exactitud la dosis de conformismo, o de excentricidad, de su portador. Aun cuando se trate de un texto escrito, siempre nos es dado leer un segundo mensaje entre las ´líneas del primero (…).
Todas estas “lecturas” son muy importantes en nuestra vida, implican demasiados valores sociales, morales, ideológicos, para que una reflexión sistemática pueda dejar de intentar tomarlos en consideración: esta reflexión es la que, por el momento al menos, llamamos semiología. ¿Ciencia de los mensajes sociales? ¿De los mensajes culturales? ¿De las informaciones de segundo grado? ¿Captación de todo lo que es el “teatro” en el mundo, desde la pompa eclesiástica hasta el corte de pelo de los Beatles, desde el pijama de noche hasta las vicisitudes de la política internacional? Poco importa por el momento la diversidad o fluctuación de las definiciones. Lo que importa es poder someter a un principio de clasificación una masa enorme de hechos en apariencia anárquicos, y la significación es la que suministra este principio: junto a las diversas determinaciones (económicas, históricas, psicológicas) hay que prever ahora una nueva cualidad del hecho: el sentido.
El mundo está lleno de signos, pero estos signos no tienen todos la bella simplicidad de las letras del alfabeto, de las señales del código vial o de los uniformes militares: son infinitamente más complejos y sutiles. La mayor parte de las veces los tomamos por informaciones “naturales”; se encuentra una ametralladora checoslovaca en manos de un rebelde congoleño: hay aquí una información incuestionable; sin embargo, en al misma medida en que uno no recuerda al mismo tiempo el número de armas estadounidenses que están utilizando los defensores del gobierno, la información se convierte en un segundo signo, ostenta una elección política.
Descifrar los signos del mundo quiere decir siempre luchar contra cierta inocencia de los objetos. Comprendemos el francés tan naturalmente, que jamás se nos ocurre la idea de que la lengua francesa es un sistema muy complicado y muy poco “natural”  de signos y de reglas: de la misma manera es necesaria una sacudida incesante de la observación para adaptarse no al contenido de los mensajes, sino a su hechura: dicho brevemente: el semiólogo, como el lingüista, debe entrar en la “cocina del sentido”.
Esto constituye una empresa inmensa. ¿Por qué? Porque un sentido nunca puede analizarse de manera aislada. Si establezco que el blue jean es el signo de cierto dandismo adolescente, o el puchero, fotografiado por una revista de lujo, el de una rusticidad bastante teatral, y si llego a multiplicar estas equivalencias para constituir listas de signos como las columnas de un diccionario, no habré descubierto nada nuevo. Los signos están constituidos por diferencias.
Al comienzo del proyecto semiológico se pensó que la tarea principal era, según la fórmula de Saussure, estudiar la vida de los signos en el seno de la vida social, y por consiguiente reconstruir los sistemas semánticos de objetos (vestuario, alimento, imágenes, rituales, protocolos, músicas, etc.). Esto está por hacer. Pero al avanzar en este proyecto, ya inmenso, la semiología  encuentra nuevas tareas: por ejemplo, estudiar esta misteriosa operación mediante la cual un mensaje cualquiera se impregna de un segundo sentido, difuso, en general ideológico, al que se denomina “sentido connotado”: si leo en un diario el titular siguiente: “En Bombay reina una atmósfera de fervor que no excluye ni el lujo ni el triunfalismo”, recibo ciertamente una información literal sobre la atmósfera del Congreso Eucarístico, pero percibo también una frase estereotipo, formada por un sutil balance de negaciones que me remite a una especie de visión equilibrada del mundo: estos fenómenos son constantes: ahora es preciso estudiarlos ampliamente con todos los recursos de la lingüística.
Si las tareas de la semiología crecen incesantemente es porque de hecho nosotros descubrimos cada vez más la importancia y la extensión de la significación en el mundo; la significación se convierte en la manera de pensar del mundo moderno, un poco como el “hecho” constituyó anteriormente la unidad de reflexión de la ciencia positiva.


ROLAND BARTHES
(Le Nouvel Observateur, 10 de diciembre de 1964).

Lectura 2:
LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
Todo es, sino signo al menos índice en el mundo donde viven los hombres, es decir, fuente de datos y de interacción. Buscamos constantemente informaciones sobre los otros y nos encontramos en la imposibilidad de no hacerlo.
Es la comunicación en sentido amplio y se articula sobre los artículos intencionales, sobre la comunicación en sentido propio, a la que se aplica y facilita aunque, utilice mucho menos el lenguaje.
Sin descanso miramos, calibramos, juzgamos. Sentado en la terraza de un café, solos, divisamos a los paseantes e imaginamos lo que son. Esa joven que está sentada a nuestro lado, ¿es secretaria, vendedora, estudiante, médica? Buscamos el índice. Sentado en su sillón de entrevista para conseguir empleo, el jefe de personal recibe a un aspirante. Observa cómo llama a la puerta, cómo la abre, cómo entra y termina por sentarse. ¿Es vigoroso o tímido su apretón de manos? El jefe lo observa. ¿Lleva un traje con chaleco, una corbata de buen gusto, zapatos de marca? El jefe lo verifica. Nuestro cuerpo “habla”, temblamos de miedo, gesticulamos de dolor, nos hinchamos de orgullo, babeamos de admiración, saltamos de alegría, enrojecemos de vergüenza, ardemos de deseo.  Las ropas “hablan”: a Juan le gustan los vaqueros deslucidos y el pullover azul para mostrar sus desenvueltas ideas anarquistas, y Gabriel prefiere los trajes de sastre y corte que le dan aspecto de profesor universitario. El decorado “habla”. ¿Andoni vive rodeado de muebles vascos rústicos, de estilo Luis XV o de diseño finlandés?
Christian Baylon y Xavier Mignot.
La comunicación (fragmento)
Trabajo práctico 1: en clase, realizar la lectura del texto y escribir 15 signos de que estamos en la escuela. Analice ejemplos de cosas y personas. ¿Vé diferencias en las personas cuando no están en el ámbito educativo?
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Lectura 3:

LA COMUNICACIÓN
La comunicación humana es un proceso complejo, en el que aparecen involucrados diferentes códigos, además del lingüístico, y que puede ser abarcado desde diversos ángulos de estudio.
Por otra parte, en una sociedad todo tiene algún valor comunicativo. Pero aún aquellos objetos que no fueron creados con esa finalidad tienen un valor comunicativo. Por ejemplo, una casa es una construcción para ser habitada, pero su diseño nos dice algo sobre los gustos de sus habitantes.
Para organizar esta diversidad de enfoques, nos referimos a la comunicación en sentido amplio y a la comunicación en sentido restringido.
Los estudios sobre la comunicación
Dentro de las diferentes y numerosas posibilidades de abordaje de estudio de la comunicación, sin lugar a dudas, la semiótica o semiología y la lingüística ocupan un lugar central. La semiótica es la ciencia general de los diferentes sistemas de signos. La lingüística, como su nombre lo indica, es la ciencia que se dedica al estudio de los signos lingüísticos.
Esas dos disciplinas tienen como objeto de estudio la comunicación y sus códigos. Pero aún las ciencias que no tienen a la comunicación como objeto central de estudio también se ocupan de ellas. Algunas ramas del estudio del lenguaje están a mitad del camino entre una disciplina y otra. El estudio de la conversación, por ejemplo, pertenece al ámbito de la lingüística, pero también toma elementos de la sociología.
Por otra parte, el conocimiento de los fenómenos de la comunicación no sólo interesa a los teóricos, ya que también es importante para el desempeño profesional en las relaciones públicas, en marketing, y en la administración pública y privada.
Los tipos de comunicación humana
Entre los tipos de comunicación humana se pueden distinguir los siguientes, tal como parecen en el cuadro.


Comunicación interpersonal 


Comunicación masiva

Comunicación institucional

Se produce entre dos o más individuos. Puede ser oral, como la conversación, o escrita, como en el caso de la correspondencia.



Se dirige a un público muy amplio y utiliza canales especiales de trasmisión, como la prensa, la televisión, la radio, el cine y los carteles. 

Se produce en el ámbito de las empresas públicas o privadas, tanto en lo que hace a la comunicación interna, entre la dirección y el personal, como hacia el exterior, con otras instituciones o con el público. Queda excluida la publicidad, ya que pertenece al ámbito de la comunicación masiva.


Indicios, señales y signos
Permanentemente obtenemos información del mundo que nos rodea. Por ejemplo, las nubes nos indican que lloverá; el rostro de alguien, su estado de ánimo, mientras que la decoración de una casa nos comunica algo sobre sus habitantes.
No todos esos signos que interpretamos son iguales, ya que algunos son fenómenos de la naturaleza o gestos inconscientes de una persona, y no fueron creados con la intención de informar algo. Estos signos son indicios espontáneos. Otros, en cambio, fueron expresamente creados por alguien para comunicar: son las señales. Los signos son unidades complejas compuestas por una señal y un significado asociado por convención a esa señal. Por ejemplo, la letra E sobre fondo azul en un cartel significa que se puede estacionar.
El código
El conjunto de los signos junto con las reglas para su combinación constituyen el código. Al proceso de construcción del mensaje que realiza el emisor se lo denomina codificación y al proceso mediante el cual el receptos interpreta el sentido del mensaje, decodificación.
De esta manera, a la expresión El perro es un animal mamífero podemos atribuirle un significado gracias a nuestro conocimiento del significado de los signos o palabras que componen la oración, y de la sintaxis que constituyen el código del castellano.
De esta manera, si alguien dice El perro es un animal mamífero no sólo le otorgamos un significado porque conocemos el de las palabras, sino también porque reconocemos la estructura de la oración en castellano.
 Se puede, pues, concebir una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social. Tal ciencia sería parte de la psicología social, y por consiguiente, de la psicología general. Nosotros la llamaremos semiología (del griego semeion “signo”). Ella nos enseñará en qué consisten los signos y cuáles son las leyes que los gobiernan. (…) La lingüística no es más que una parte de esta ciencia general. 
Ferdinand de Saussure, Curso de Lingüística General (fragmento)
Las interacciones verbales
Los miembros de una sociedad interactúan entre sí de modos muy diversos. Algunas de estas interacciones no son específicamente verbales, es decir, no incluyen necesariamente la palabra. Si observamos el tránsito vehicular, por ejemplo, vemos que se requiere la interacción entre automovilistas, ya que cada uno debe “avanzar a su turno”. Los deportes de equipo son otra forma de interacción en la que no es necesaria la palabra e, incluso, puede llegar a ser sancionada, como ocurre en el fútbol profesional cuando se la usa para insultar al adversario.
Las interacciones verbales, en cambio, se producen principalmente por medio de la palabra. Para que haya interacción no basta con que dos o más interlocutores hablen, sino que deben hacerlo entre sí. Es decir, el discurso en una interacción verbal es construido mediante el trabajo colectivo de los diferentes participantes y es el resultado de una colaboración mutua.
La conversación
La conversación es un tipo particular de interacción. Aunque es muy libre y puede adoptar diversas variantes, en una conversación se reconocen ciertas características. Se trata de una interacción entre un número restringido de participantes, cuyos roles no están predeterminados y en la que todos poseen los mismos derechos y deberes. No suele tener un objetivo declarado más que el de placer de conversar, y tiene un carácter familiar e improvisado. Por ejemplo, los temas, el orden de las participaciones y la duración del intercambio se van determinando paso a paso, a medida que se desenvuelve la conversación.
Las reglas de la conversación
A pesar de su libertad y espontaneidad, las conversaciones, aun las más simples, están sujetas a una serie de reglas de naturaleza muy diversa, que varían mucho de una cultura a otra. Los hablantes las adquieren progresivamente desde la infancia, no por medio de un aprendizaje sistemático sino de manera inconsciente, a partir de la experiencia misma. Entre estas reglas pueden reconocerse dos tipos:
1.      Reglas para la alternancia de los turnos en el uso de la palabra
2.      Reglas que organizan estructuralmente la interacción
El principio de alternancia
La interacción verbal se presenta como una sucesión de turnos para el uso de la palabra, regulados por el principio de alternancia que establece las siguientes reglas:
ü  los turnos deben estar ocupados sucesivamente por diferentes actores;
ü  habla una sola persona por vez. Cuando esto no se respeta, se producen encabalgamientos o superposiciones de turnos;
ü  siempre hay una persona que habla. Si se produce un silencio prolongado, decimos que la interacción falla o se interrumpe. 
En algunos tipos de interacciones los cambios de turno son coordinados por un participante, que tiene a su cargo dar la palabra a los diferentes interlocutores. Por ejemplo, el moderador de un debate o el conductor de un programa de televisión otorga el turno y organiza los tiempos de cada interlocutor. Pero en las conversaciones espontáneas los cambios de turno son producto de la negociación entre los participantes, de manera que cuando uno ha terminado su turno otro lo toma. Para llevar a cabo esta negociación, los hablantes se valen de estos indicadores:
·         signos de naturaleza verbal: son los que se manifiestan cuando el hablante que tiene el turno de la palabra, completa sintáctica y semánticamente su enunciado o el acto de habla (pregunta, respuesta). Existen además, ciertas formas que suelen sugerir el fin del turno, como, por ejemplo, las expresiones bueno, ¿eh?, ¿no?
·         signos prosódicos: una pausa de la voz, o la disminución del ritmo o la intensidad de la voz, el tono descendente son indicadores de que el locutor está llegando al final de su turno.
·         signos mímico– gestuales: la mirada dirigida a uno de los participantes, la gesticulación, la relajación del cuerpo también son indicadores de que el locutor está cediendo el turno.
Las fallas en el sistema de turnos
Las reglas de una conversación no son infalibles y puede ocurrir que durante su transcurso se produzcan diversos tipos de fallas o errores. Citaremos algunos de los más comunes.
El silencio prolongado entre dos turnos: se produce cuando alguien da por finalizado su turno y el resto de los participantes se demora demasiado en asumir el suyo para dar continuidad a la conversación.
La interrupción del turno de otro: en las conversaciones es frecuente que uno o más de los participantes intervengan interrumpiendo a quien tiene a su cargo el tuno. Estas interrupciones pueden tener un valor negativo o positivo.
Algunas de ellas pueden ser cooperativas y aliviadoras (como marca de una intensa implicación en el intercambio comunicativo), o puede tener un valor positivo de entrada. Por ejemplo, cuando el participante que tiene a su cargo el turno vacila o comete alguna equivocación, sus interlocutores pueden interrumpirlo para ayudarlo.
Encabalgamiento de palabra: el encabalgamiento es un fenómeno muy frecuente. En general, los turnos no están separados por silencios ni por finales claros, sino que se van entretejiendo, y así se supone el final de un turno con el comienzo del siguiente.
La intromisión: se habla de intromisión cuando el turno es asumido de manera ilegítima. Puede ocurrir que uno de los participantes tome a su cargo el turno sin que el resto se lo haya cedido o que lo asuma alguien ajeno a la conversación (por ejemplo, un niño que se “mete” en la conversación de los padres, alguien extraño al grupo que interviene sin haber sido invitado).
La organización secuencial de la conversación: en una conversación pueden reconocerse diferentes secuencias con una función determinada.
ü  Apertura: los interlocutores suelen emplear ciertas fórmulas preparatorias antes de introducir el tema de la conversación:
·         llamado de atención (eh, escuchá, che, atención, bueno, …);
·         saludos (hola, ¿cómo va?).
ü  orientación: los turnos siguientes a los de la apertura suelen estar destinados a introducir el tema u orientar la conversación hacia él. Por ejemplo: ¿Te acordás de lo que te conté ayer? ¿Hay alguna novedad sobre…?
ü  Desarrollo: corresponde a los intercambios dedicados a tratar el tema o los temas en cuestión. En una conversación espontánea los temas pueden ser muy diversos y, muchas veces, ser propuestos repentinamente por uno de los participantes, sin necesidad de preparación para el cambio de tema.
ü  Conclusión: al terminar la interacción se puede resumir lo dicho, evaluarlo o sintetizarlo. La conclusión suele ir acompañada por algunos indicios que muestran que la cooperación está llegando a su fin.
Por ejemplo: bueno, se me está haciendo tarde… Bueno, entonces quedamos en que…
ü  Cierre: para el cierre definitivo de la conversación suele emplearse algunas fórmulas de saludo y otros signos paralingüísticos, como los gestos o miradas que sirven para evitar una finalización brusca.

Lectura N° 4
Entrevista con Marshall McLuhan
Marshall McLuhan nació en Canadá en 1911. Murió en 1980. Fue uno de los estudiosos de la comunicación más famoso y a la vez más discutido. Una de sus tesis más conocidas afirma que los medios masivos de comunicación modifican al ser humano independientemente de los mensajes que transmiten.


L´Express: ¿Cuál es el efecto de la televisión sobre nuestra sociedad?
Marshall McLuhan: A través del lenguaje de la palabra, traducimos nuestras percepciones del mundo visible en sonidos, en formas verbales. Por el contrario, con la televisión las formas verbales desaparecen para dar paso a gestos muy sencillos y universales. Desde la aparición de la televisión, la juventud se ha vuelto más verbal. (…) La generación de la televisión no utiliza más que una docena de palabras. Es uno de los efectos de la televisión.
LE: Sí, ¿pero no es esa la consecuencia de lo que les enseña la televisión?
MM: No, en absoluto. Si usted pasa una película por televisión, cualquiera que sea, va a horcajadas, llevado por la televisión. En el cine, uno mira la pantalla. En la televisión, uno mismo es la pantalla, puesto que la luz llega a nosotros a través del tubo catódico. El cine es visual, mientras que la televisión es audio – táctil. Comparable al efecto de las vidrieras. Lo que llega hasta nosotros no es la imagen de lo que representa la vidriera sino la luz que pasa a través de la vidriera.
En un sentido más amplio, el responsable de nuestra transformación es todo nuestro entorno eléctrico. (…)
Todo empezó con el telégrafo. El primer hombre que estuvo en contacto con la línea de fuego a través del telégrafo fue Abraham Lincoln en 1860. Era Presidente de los Estados Unidos y jefe del ejército. El efecto de su conexión telegráfica con el frente desde el punto de vista de la facultad de tomar decisiones, fue revolucionario, ya que el jefe del Estado tomaba parte, personalmente en la acción combativa. Dejaba de estar alejado de la acción para entrar en ella y participar. Hoy en día, basta con tomar el teléfono para llegar a Tokio. Ellos vienen aquí y uno está allá. (…)
LE: ¿Y los libros, los periódicos, no son una vieja costumbre? ¿No indica su existencia una cierta supervivencia de la Galaxia Guttemberg hasta nuestra época?
MM: No. ¡Estamos muy lejos de haber acabado con la imprenta! La impresión tendrá numerosas aplicaciones nuevas, las viejas desaparecerán y surgirán otras nuevas sin cesar. (…)
Nuestros diarios son eclécticos en el sentido de que están compuestos sobre la base de agencias de prensa, que aseguran una cobertura instantánea del acontecimiento. Fíjese en cualquier página y comprobará que se trata de un “collage”. Es algo tan evidente que nadie lee una parte del periódico para entender la otra.
El lector no busca jamás ninguna conexión entre las diferentes partes de un periódico. Sin embargo, todo es allí grandilocuente, todo tiene un eco. Un periódico vibra, interfiere, es una imagen inducida del mundo sobre la plana superficie de un mosaico, cuya única unidad es la fecha común. (…)
LE: ¿Cómo ve usted el porvenir?
MM: Mire, usted, el futuro está aquí, no hay porvenir. Ya se ha producido todo lo que se puede producir en los próximos cien años. No podemos citar nada que haya ocurrido en el pasado que no haya estado ya presente cien años antes. De hecho, todo elemento de novedad está ya presente cien años antes de su advenimiento, lo mismo en la ciencia que en cualquier otra cosa.